El rol de la luz natural
Aprovechar la luz del día es una excelente práctica para nuestro bienestar y regulación de los ciclos de sueño. Sin embargo, en el contexto de un escritorio o una oficina, la ubicación de las ventanas es crucial.
Si te sientas dando la espalda a una ventana luminosa, la luz rebotará directamente en tu pantalla creando reflejos incómodos (deslumbramiento). Si, por el contrario, te sientas de frente a ella, la diferencia de luminosidad entre el exterior y tu monitor puede ser excesiva.
La solución ideal: Ubicar el escritorio de forma perpendicular a la entrada de luz natural. Así obtienes una iluminación lateral suave que no compite directamente con tus dispositivos.